No resido donde vivo por esta forma nueva de vivir. Viajar es divertido y escandalosamente improvisado pero aunque parezca extraño, puede resultar cansado. No digo que vuestra vida de casa al trabajo y del trabajo a casa no lo sea. Pero viajar puedo resultar monótono también. Os explico.
Cuando empiezas a vivir viajando, que se debe diferenciar de viajar, cada día es una aventura nueva, una experiencia única y casi seguro irrepetible. Nadie más que tu decide como seguir tu camino y hacia donde quieres llegar. Pero eso no te asegura que vayas a llegar porque siempre encuentras un sitio en donde te gustaría estar para siempre, y decides alargar tu estancia.
He viajado durante más de 6 meses seguidos por diferentes partes de Sudamérica pero me siento como sí llevará dos años de vida en mi ciudad natal. Os explico.
Cuando empiezas a vivir viajando debes estar dispuesto abrirte al mundo. Yo creo que lo mejor que me ha pasado hasta ahora ha sido poder comunicarme con personas de todo el mundo y en ocasiones sin compartir un idioma, con apenas signos. Pero es necesario sentirte cómodo en cada lugar nuevo al que llegas, y parece casi como una necesidad tener que encontrar a alguien con el que de vez en cuando puedas charlar. Además la gente local suele ser muy cercana y les gusta que la gente hable con ellos. Se notan las personas locales que han viajado y salido de sus países. Al final es el mismo sentimiento de ayuda que ellos devuelven porque saben lo que es estar lejos de casa. Creo que hay veces que algunos hasta se ven obligados a hacerlo y me hace comprender lo poco solidario que era en mi ciudad. Solidario en el sentido de empatizar con la gente.
He hablado en seis meses de viaje con más personas que en dos años en mi ciudad. Se puede decir que cada día mínimo conoces a una persona nueva. Sí vives viajando cada vez que llegas a un lugar nuevo, casi seguro que acabarás charlando con la persona que te atiende en el hostel, o algún otro huésped o también quizás algún viajero como tu.
Lo más normal es que te acaben recomendando algún lugar y que hablemos de a donde vamos y de donde venimos. La gente más local te recomienda los lugares próximos pero la gente que viaja tiene establecido una ruta fija. Y aquí es donde digo que entra la monotonía. El viaje es improvisado pero bajo el prisma de otro viajero. Y me explico.
Cuando empiezas a vivir viviendo conoces a mucha gente. La mayoría de ellos son gente que trabaja en los lugares a los que vas, que normalmente suelen ser de otro país. Y también está gente que viaja igual que tú. Yo he conocido gente de Nashville (Tennessee), San Francisco (California), Jujuy, Buenos Aires, Mendoza (Argentina), Madrid y Barcelona (España), Barra de Santiago, Cara Sucia y El Tunco (El Salvador) Coita y Tuxtla Gutierrez en Chiapas, Bacalar, Puerto Escondido y Mazunte de Oaxaca.Veracruz y Jalisco (México) Guatemala City y Antigua Guatemala, San Marcos o Panajachel (Guatemala), Nosara y San José (Costa Rica) y muchos otros lugares.
La mayoría de las personas que viajan con un tiempo definido, llevan una planificación del viaje. Si tienes la suerte de no tener fecha de vuelta parece que puedes improvisar un poco más. Pero al final las guías son las que marcan las rutas. Muchas veces los propios viajeros intentan buscar lugares que no estén masificados pero salirse de la ruta marcada es difícil.